La composición de los morteros que van a utilizarse para la reparación de hormigón han de trabajar, según nuestro punto de vista, en estas 4 direcciones:
1. Estudiar el comportamiento en el tiempo de los propios productos y sus ciclos de aplicación
2. Garantizar una rápida -y no por ello menos fiable- ejecución
3. Asegurar el cumplimiento de los estándares normativos vigentes
4. Optimizar al máximo los morteros sin perder prestaciones que, aunque no sean requeridas normativamente hablando, permiten una mayor seguridad y mejor elaboración de las aplicaciones
Las intervenciones estructurales y no estructurales de estructuras de hormigón armado, pueden realizarse (y de hecho, se hacen) con la sinergia de distintos materiales de funciones y características heterogéneas.
